PRIMERA PARTE
"Querido diario hoy fue un día diferente a los demás hoy al fin podre olvidarme de mi soledad ya que conocí a una nueva persona en la cual puedo confiar. Claro que en un inicio no me parecía una persona muy agradable ya que desde que lo conocí no lográbamos comprendernos por supuesto había algo que me atraía mucho creo que es su profunda mirada a través de sus brillantes ojos verdes por los cuales me sentía nerviosa, pero claro ni su hermosa mirada podía cambiar su arrogancia”.
Cada día después del almuerzo en el Orfanato Goinfor que se ubicaba al norte de Washington, nuestra directora y hermana superiora Danessa solicitaba al azar distintos grupos para realizar varias tareas. Para mi mala suerte, me toco con Thomas. La tarea que me habían encargado era muy simple, pero no me gustaba que me molestarán mientras lo hacía,por lo que ya había tenido problemas por mi mal humor. Lavar los platos, ¿quien diría que esa tarea tan simple iba a llevarme a tener tantos problemas? Como de costumbre yo siempre lo ignoraba a Thomas, por su temperamento tan alto y por creerse el niño mas afortunado dentro del orfanato puesto a sus habilidades dentro del fútbol. Mientras lavaba los platos el trataba de llamar mi atención con sus molestos comentarios, cada vez que el habría la boca siempre era para ofender a alguien o a mi especialmente.
- ¿Quién nunca va a ser adoptada ? empezó a decir con todos presentes con un tono de burla y señalándome a mi, yo lo ignore - ¿ Quién no sirve para nada ? volvió a hacerlo y como todos lo amaban, lo apoyaban con sus intensos e hirientes comentarios.
Se acerco hacia mi y me miro fijamente a los ojos, mientras yo sostenía un plato con mis dos manos, lo miré y puso una sonrisa burlona y me susurro " siempre te vas a quedar aquí ". No lo soporte más, mis ojos se llenaron de lagrimas por la ira que llevaba dentro y arroje el plato, se escuchó un gran estruendo, todos se quedaron sorprendidos , Thomas que se encontraba justo al frente mio se quedo frío y callado como nunca. Comencé a llorar y salí corriendo del lugar, corrí con mucha rabia dentro de mi, me sentía lastimada porque estaba segura que Thomas tenía razón.
Mientras corría escuché una voz que gritaba mi nombre, era la directora. Pare y me limpie las lagrimas con las mangas de mi saco.Me dirige a la hermana superiora diciendo:
- Lo lamento hermana superiora, pero es que Thomas siempre me molesta y ya estoy cansada.
Vi a Thomas que estaba de tras de la hermana con los brazos cruzados y mirando al suelo.
- Vengan conmigo los dos. Dijo la hermana con un molesto tono.
y nos dio un sermón de casi una hora tratando de explicarnos el valor de la amistad y que debemos dejar nuestras diferencias a un lado.
A partir de este momento, la hermana superiora se empeñó en darnos tareas juntos, y pasamos casi todo el mes trabajando juntos, y por algún extraño motivo, continuaba ese sensación de atracción
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